El Viejo Almacen -Bs.As.

Surplus Approach

“Es necesario volver a la economía política de los Fisiócratas, Smith, Ricardo y Marx. Y uno debe proceder en dos direcciones: i) purgar la teoría de todas las dificultades e incongruencias que los economistas clásicos (y Marx) no fueron capaces de superar, y, ii) seguir y desarrollar la relevante y verdadera teoría económica como se vino desarrollando desde “Petty, Cantillón, los Fisiócratas, Smith, Ricardo, Marx”. Este natural y consistente flujo de ideas ha sido repentinamente interrumpido y enterrado debajo de todo, invadido, sumergido y arrasado con la fuerza de una ola marina de economía marginal. Debe ser rescatada."
Luigi Pasinetti


ISSN 1853-0419

28/10/2014

La economía política del orden económico internacional: Regímenes de política económica y el desacople de la tendencia de crecimiento de los países en desarrollo en los años 2000s.




Michal Kalecki

Piero Sraffa





















Franklin Serrano
Grupo de Economía Política,
Instituto de Economía, Universidad Federal de Rio de Janeiro (IE-UFRJ)

Creo que, desde el principio, sería útil aclarar que mi investigación y la del grupo de economía política de la IE-UFRJ, del cual formo parte, no es "multidisciplinaria" y no trata de “relaciones internacionales”. No es multidisciplinaria porque se focaliza en sólo dos aspectos que para nosotros, como para cualquier variante del pensamiento materialista, son estructurantes fundamentales: el poder político (inclusive militar) y la economía.

Después de todo, autores tan antiguos como Petty o tan recientes como Jared Diamond demuestran que el excedente económico es una precondición objetiva mínima para la existencia de economías con una compleja división del trabajo y de sociedades jerarquizadas en clases. Del mismo modo, no estudiamos “relaciones internacionales” en general, sino sólo los aspectos políticos y económicos estructurales de esas relaciones. Aunque el objeto de estudio es básicamente el mismo, no creo que se pueda clasificar exactamente lo que hacemos con la etiqueta de economía política internacional. La llamada economía política internacional tradicional basa su análisis, en lo que respecta a los aspectos económicos, en el enfoque neoclásico con su visión idealizada del funcionamiento del mecanismo de mercado, que considero poco consistente en términos teóricos y totalmente irrealista en términos empíricos.
Mi trabajo no pertenece exactamente tampoco a la llamada economía política internacional crítica (de autores como Magnus Ryner, por ejemplo), término que significa básicamente la EPI que utiliza enfoques heterodoxos de economía. Aquí el problema es que, a diferencia de los investigadores de EPI (ortodoxa o crítica), no tengo un conocimiento profundo (ni, confieso, mucho interés) en un área de conocimiento donde, a pesar de notables contribuciones concretas para el análisis del mundo en que vivimos, por desgracia la academia parece perder un tiempo y energía desproporcionados en debates sobre la definición de lo que sería EPI, cuál es su método, objeto, estatus filosófico, etc.

Lo que yo hago es simplemente la vieja economía política clásica del excedente, en la tradición que comenzó con Petty, Quesnay, Smith, Ricardo y Marx, debidamente actualizada y profundizada con las contribuciones analíticas de Kalecki, Sraffa y sus seguidores. En términos de método de investigación concreto hago uso del método simple, pero útil, de la vieja CEPAL de tomar siempre en cuenta el marco histórico estructural relevante, que permite entender la economía y la política mundiales (y nacionales) como siendo al mismo tiempo jerarquizadas e históricamente condicionadas. Lo que, después de todo, es lo mínimo que se espera de estudios estructuralistas o materialistas que no pretenden deducir a priori alguna “ley de la historia” (como el materialismo dialéctico de la ortodoxia marxista), sino sólo entender los procesos sociales.

Algunos de los temas de economía política que estudio se refieren a aspectos de la economía mundial y las relaciones económicas y de poder entre los países y sus clases. Pero no constituyen un nuevo objeto, y mucho menos la necesidad de fundar una nueva disciplina o ciencia social. En estos estudios es evidente que los elementos geopolíticos son esenciales, pero no me parece que las complejas relaciones económicas y políticas entre los estados nacionales de economía capitalista de hoy puedan ser reductibles a alguna ley general del movimiento de la lógica del poder, deducible a priori y válida en todas las épocas -ya sea neorrealista o en la nueva visión de Fiori.

Por otra parte, la forma de organización capitalista de las economías modernas genera ciertas regularidades y peculiaridades en su funcionamiento y en los impactos de las políticas de los estados sobre ellas. Cualquier análisis relevante, tanto de la economía como de la propia política internacional, debe tener en cuenta estas particularidades y, entonces sí, los instrumentos de la teoría económica del moderno enfoque del excedente (después de Kalecki y Sraffa) son fundamentales, sobre todo para escapar ya sea del irrealismo deductivista neoclásico -que intenta reducir todo a su restrictiva noción de lo que es "económico" (la racionalidad y sus cambios)- como también del viejo (es decir, no neoclásico) institucionalismo, que trata de reducir todo a lo político y no comprende adecuadamente el funcionamiento real de los mecanismos de mercado, el papel de la competencia, de la demanda efectiva, de la negociación salarial, la forma en que se determinan las variables económicas a partir de ciertas instituciones. Por esto, practico una versión actual de la vieja economía política.

Pero basta de metodología. Creo que la mejor forma de ilustrar lo que se ha dicho más arriba es mostrando lo que mis colegas y yo en el grupo de economía política de la IE-UFRJ hacemos. El grupo trabaja con muchos temas, pero elegí un trabajo que Carlos Medeiros, Fabio Freitas y yo estamos preparando, para dar una idea del tipo de investigación en curso en el grupo. El artículo, que todavía está en la etapa inicial de elaboración, se inscribe en el marco de nuestras investigaciones sobre los elementos de continuidad y de cambio en el orden económico internacional en los años 2000.

El artículo tiene un doble objetivo. El primero consiste en argumentar que, a pesar de la reciente desaceleración económica mundial y de las turbulencias ligadas a los cambios esperados en la política monetaria de EE.UU., de hecho ocurrió a partir de los años 2000 un desacoplamiento en la tendencia del crecimiento económico del conjunto de los países en desarrollo en relación a la tendencia de crecimiento de los países desarrollados. Este proceso fue parcialmente oscurecido por la mayor sincronización de los ciclos económicos entre estos dos grupos de países, pero es perceptible cuando centramos nuestro análisis en las tendencias de crecimiento observadas en la economía mundial en la década de 2000.

El segundo objetivo, a su vez, será intentar mostrar que el mejor desempeño relativo de los países en desarrollo se explica por las mejores condiciones externas que enfrentan las economías en desarrollo en el período en cuestión. Esta mejora, a su vez, fue causada por cambios en las políticas económicas del conjunto de las economías en desarrollo.

El orden económico internacional a partir de los años 2000 contiene elementos de continuidad y cambio en relación a lo observado en los años 90. En este sentido, el trabajo destaca tres aspectos principales: uno de continuidad y dos de cambio. Hay una continuidad en la predominancia del patrón dólar flexible y de los grandes flujos de capital privado internacional. Sin embargo, parece que se han producido dos cambios importantes, a saber: 1) el desacoplamiento de la tendencia de crecimiento de los países en desarrollo y 2) el aumento de los precios relativos de las commodities. Tanto el desacoplamiento del crecimiento como el cambio de la tendencia de los precios relativos de las commodities tienen  importantes causas comunes en los cambios verificados en las políticas económicas del conjunto de los países en desarrollo (y no sólo en China).

El proceso de "catching-up" de los países en desarrollo en el período fue resultado de la gran mejoría en las condiciones externas que determinan la restricción de balanza de pagos de la periferia en los años 2000 en relación a la difícil situación prevaleciente en la década de los 90 (cuya segunda mitad fue llamado por algunos la "media década perdida"). Después de la escasez absoluta de divisas de la década perdida de los años 80, una gran cantidad de capital extranjero fluyó intensamente hacia la periferia que pasó por un proceso de apertura financiera en los años 90. Al mismo tiempo, se observó una baja tasa de crecimiento del valor de las exportaciones en dólares, cuyo valor era inferior en promedio a las tasas de interés internacionales, lo que causó problemas de sostenibilidad en los procesos de endeudamiento externo.
Además, los flujos de capital de corto plazo fueron importantes para la gran mayoría de los países en desarrollo, incluidos algunos de los países más dinámicos del este asiático, lo que llevó a problemas de liquidez induciendo crisis de la balanza de pagos. La situación externa resultó agravada por los regímenes de tipo de cambio fijo, el proceso de liberalización del comercio, las privatizaciones y otras reformas neoliberales que llevaron a un rápido crecimiento de las importaciones y al empeoramiento de la competitividad de las exportaciones de los países en desarrollo. Después de la secuencia de crisis del este asiático (1997), Rusia (1998) y Argentina (2002), las perspectivas para el resto de los años 2000 parecían sombrías para muchos analistas (incluido yo mismo).

Sin embargo, las predicciones pesimistas no se confirmaron. Los hechos son bien conocidos. En la década de 2000 hubo una recuperación relativamente rápida de la economía de Estados Unidos después de la crisis de la burbuja "punto com" y un fuerte aumento de la demanda interna en China y otros países asiáticos. Esta década tampoco fue mala para la mayoría de las economías en desarrollo. ¿Cómo fue esto posible?


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24/10/2014

SOSTENIBILIDAD E IMPLICANCIAS DEL “DESACOPLE” ENTRE EL CENTRO Y LA PERIFERIA EN EL CONTEXTO LATINOAMERICANO


Por Fabián Amico

Documento de Trabajo Nº 57 Mayo de 2014


Introducción

En los años 2000 cobró forma un hecho inusual en la historia económica moderna: el PIB de los países en desarrollo creció a tasas significativamente más elevadas que las de los países desarrollados. Además, a diferencia de lo ocurrido en la denominada “edad de oro” de capitalismo occidental, etapa en la cual el centro y la periferia crecieron a tasas similares, en los años 2000 se verificó también una brecha positiva a favor de los países en desarrollo en la evolución del PIB per cápita, algo que no había ocurrido en los últimos sesenta años.1

El fenómeno actual no puede ser considerado como un episodio coyuntural o cíclico (como enseguida resultará evidente en el trabajo) y merece ser analizado en profundidad puesto que muestra una marcada persistencia.2 El presente trabajo tiene por objetivo principal analizar las razones, implicancias y sustentabilidad del actual proceso de “desacople” (decoupling) entre el centro y la periferia poniendo el foco en América Latina como región.

Ciertamente esta tendencia tuvo mucho que ver con un cambio en las condiciones globales, entre las cuales se destaca el vertiginoso crecimiento chino, su papel central en la determinación de los términos de intercambio entre bienes industriales y materias primas, y las bajas tasas de interés en Estados Unidos. La hipótesis de este trabajo es que estas condiciones internacionales, junto con los cambios en la política económica de algunos países periféricos tras las crisis de los años 90, posibilitaron el fenómeno conocido como “desacople” (decoupling) en los años 2000 en las tasas de crecimiento de la periferia y el mundo desarrollado.

Asimismo, un análisis más detallado pondrá en evidencia que no existe nada de automático en este fenómeno del “desacople”. El “efecto China”, su robusto crecimiento, no se traduce “automáticamente” en tasas altas y sostenidas de crecimiento para el resto de la periferia, y depende –en una buena medida- de políticas autónomas de la propia periferia.

El trabajo está organizado del siguiente modo. La sección I discute la importancia del “desacople” según la visión que expusiera Lewis hace más de treinta años. La sección II indaga sobre las características del “desacople” en los años 2000. La sección III discute los factores que hicieron factible este “desacople”, haciendo centro en la tendencia de los precios de las commodities, el rol del tipo de cambio en los términos de intercambio de la periferia y el de los flujos de capitales, analizando la sostenibilidad y probable persistencia de estos factores.

La sección IV discute los mecanismos de transmisión en el comercio Sur-Sur y los vínculos posibles entre la exportación de commodities y el desarrollo industrial, focalizando el análisis en la sustentabilidad externa del proceso.

La principal conclusión del trabajo es que, pese a que los factores que hicieron posible el desacople (los términos de intercambio, el crecimiento chino y las bajas tasas de interés en el centro) pueden considerarse persistentes, los mismos mecanismos que crean condiciones favorables para el comercio de los países periféricos también imponen dificultades para la reanudación de su industrialización. La creciente centralidad de la economía de China y su creciente impacto en los términos de intercambio, y en los parámetros de la competitividad internacional, cambian drásticamente las condiciones básicas en las que se deben concebir las estrategias de desarrollo de estos países. En este contexto, las experiencias recientes de crecimiento en la periferia (particularmente en América Latina), si bien no enfrentan los mismos problemas de vulnerabilidad externa que en el pasado, encuentran ya crecientes dificultades para continuar estos procesos sin cambiar el patrón hasta hoy predominante de crecimiento económico. Esos cambios no pueden ser inducidos meramente por el comercio y sin duda solo serán el resultado de políticas internas más abarcativas y profundas.

13/10/2014

Recuperar instrumentos


Por Juan Matías De Lucchi *

El aumento de las tasas de corte de las letras de esterilización (Lebacs) que el Banco Central fijó a finales de enero ha sido una reacción necesaria tendiente a mejorar la curva de rendimientos (medidos en dólares) de los activos financieros denominados en pesos a fin de competir con el dólar. La dolarización del sector privado que ha contribuido en los últimos años a acelerar los problemas típicos de balanza de pagos de una economía periférica ha estado más relacionada con motivaciones cambiarias especulativas y/o precaucionales (en el sentido de Keynes) que con desvíos de un supuesto tipo de cambio real de equilibrio (en el sentido neoclásico).

Por ello, contrariamente a la suba de tasas, la devaluación de enero no ha sido una buena decisión (o convalidación): en términos de la competitividad, poco ha durado la devaluación real debido a la rápida recuperación de los salarios y, por otro lado, ha contribuido a desacelerar la actividad. También es cierto que las microdevaluaciones en aceleración del período anterior no son una buena alternativa porque en general tienden a consolidar las expectativas de devaluación e inflación.

De todas maneras, a pesar de que la combinación de suba de tasas, regulación de las carteras de los bancos y estabilidad cambiaria post devaluación fue un avance importante, nada en política es inocuo. Una forma de potenciar y contrarrestar los efectos negativos colaterales de la política monetaria es acompañarla con una adecuada política financiera. Luego de una reducción en las exigencias de encajes bancarios en marzo el Gobierno terminó fijando en junio un “techo” de aproximadamente 35 por ciento (ajustable por tasa Lebacs 90 días) a las tasas de préstamos al consumo. A diferencia de la inversión que es más sensible a la demanda agregada que a la tasa de interés, el consumo sí reacciona a los costos financieros. No obstante, no hay que perder de vista que dado nuestro estrecho canal de crédito sería más razonable atribuirle el efecto contractivo sobre la actividad a la devaluación que a la suba de las tasas.

Asimismo, por el lado de las tasas pasivas comenzó a vislumbrarse un nuevo inconveniente: la tasa Badlar de bancos privados (depósitos a plazos fijos de 30 a 35 días de más de un millón de pesos) ha estado cayendo persistentemente. Si bien es cierto que la tendencia se inicia en abril, cuando el Central bajó sólo un punto las tasas de Lebacs, pareciera haber también otros factores en juego: ¿Poder de mercado de los bancos? ¿Expectativas sobre una nueva baja de tasas? ¿Exceso de liquidez bancaria?

Sea cual fuere la explicación, lo importante aquí es que el incremento del spread bancario (Lebacs - Badlar) explicado por la reducción de las tasas pasivas tiende a mitigar el alcance de la política monetaria.

Ante este problema, las nuevas autoridades del Central han reforzado el uso de los instrumentos que su carta orgánica le otorga a fin de regular las tasas bancarias. Las nuevas medidas determinan ahora un “piso” para las tasas de depósitos a plazo fijo. En el actual contexto, un piso entre 22,9 y 24,5 por ciento dependiendo el plazo significa un aumento de la curva de rendimientos de los activos en pesos y un refuerzo de la política monetaria.

Existe una serie de instrumentos complementarios de regulación financiera que pueden potenciar los efectos positivos y contrarrestar aquellos indeseables que surgen de la política monetaria. Hacer uso de ellos es parte de la actividad normal de un Banco Central que no se esconde pasivamente detrás de una regla monetaria. Dado que la economía no gravita en torno de una tasa de interés “natural” de equilibrio o en torno de una “paridad de poder de compra” como postula el mainstream, la política monetaria, cambiaria y financiera es importante porque tiene efectos de largo plazo. Por ello, uno de los grandes desafíos será la recuperación de aquellos instrumentos esenciales que en los últimos tiempos se han estado diluyendo en mercados cambiarios informales y financieros.

* Investigador CefidAR.

Original: Pagina 12

7/10/2014

What have we learnt on Classical economy since Sraffa?



 ¿Qué es lo que hemos aprendido sobre Economía Clásica desde Sraffa?

http://economix.fr/images/logos/logo.jpg

16 et 17 Octobre 2014
Université Paris Ouest Nanterre La Défense, Bâtiment G, salle 614
200, Avenue de la République – 92001 Nanterre cedex – FRANCE

Inscription auprès du secrétariat d'EconomiX
secretariat@economix.fr (date limite le 01 octobre 2014).




En el campo de las ciencias económicas el dominio del core neoclásico aparece en los últimos años cada vez más y más completo y denso. Sin embargo, está lejos de la  unanimidad en la investigación económica. De hecho, se enfrenta a la crítica, así como a los enfoques alternativos. La escuela post-keynesiana, en particular, se destaca como muy activa en la macroeconomía. La escuela clásica inspirado actual (en el sentido ricardiano del término) aparece como la principal alternativa en el campo de la teoría general de los precios y la distribución.
La corriente clásica, que parecía desaparecer en la década de 1870 como resultado de la revolución marginalista, ha resurgido en realidad con la publicación, ya a más de 50 años, en 1960, del libro de Piero Sraffa, Producción de mercancías por Mercancías. La publicación siguió al notable trabajo editorial que Sraffa había hecho para la publicación de las obras completas de Ricardo. Las proposiciones teóricas del libro de 1960 aparecen como una recuperación y el desarrollo de la problemática ricardiana. El libro de pequeña dimensión- en 1960 ya incluía, más allá del modelo de las industrias de productos y capital circulante, el estudio del capital fijo y la producción conjunta, los recursos naturales (teoría de la renta) y los cambios en las técnicas de producción. Esta publicación impulsó fuertemente a la investigación en la economía clásica, que realizó más progresos en los últimos 50 años de lo que lo hizo en los 140 años transcurridos entre el libro de P. Sraffa y los Principios Ricardo. Esta investigación ha sido particularmente activa en los países europeos y Japón.
Podemos clasificar la investigación moderna en la teoría clásica en 2 categorías:

La profundización de los análisis de los temas propuestos por Sraffa y la generalización de los resultados: el desarrollo del modelo básico, el uso de nuevos métodos para el estudio de la producción conjunta y el capital fijo, la generalización de la teoría de la renta.
La apertura de nuevas áreas: el análisis del comercio internacional, el estudio de la gravitación de los precios de mercado en torno al precio natural, el estudio de la producción con recursos finitos, por un lado, y los renovables por otro, la introducción de la moneda y las cuestiones de política económica, el desarrollo de modelos de un desequilibrio temporal con la acumulación de capital y el estudio de sus propiedades dinámicas.

Un informe sobre el estado actual de este enfoque clásico parecía necesario. La convocatoria de propuestas lanzada en la primavera de 2013 ha recibido muchas reacciones positivas, incluyendo los autores que más han contribuido a la construcción de este enfoque clásico moderno.


Programa:

Thursday, 16 October

9h00 – 9h30 : Opening and words of welcome
MORNING SESSION: 9h30-13h
9h30-10h15 : Richard Arena (Université de Nice/Sophia Antipolis)
"The role of technical and social factors in the distinction between necessities and surplus: Sraffa on and after Classical economics"
10h15-11h : Takashi Yagi (Meiji University) "A Classical Theory of Value after Sraffa"
11h-11h30 : coffee break
11h30-12h15 : Ajit Sinha (Indira Gandhi Institute)
"Sraffa and the question of ‘Paradigm Shift in the History of Economic Theory- A proposal"
12h15-13h : Heinz Kurz (University of Graz), Neri Salvadori (Università di Pisa)
"The understanding of Classical economy after Sraffa"
13h-14h15 : LUNCH BREAK
AFTERNOON SESSION: 14h15-17h45
14h15-15h : Bertram Schefold (Goethe Universität, Frankfurt)
"Approximate production function and Sraffian economics"
15h-15h45: A. Trezzini, A. Palumbo (Roma Tre University)
"The theory of output in the modern Classical approach"
15h45-16h15 : coffee break
16h15-17h : G. White (University of Sydney)
"Competition and the Sraffa-Keynes synthesis: intersecting research themes inspired by the work of Sraffa"
17h-17h45: M. Pivetti (Sapienza Università di Roma)
"Interest rates and gross profit margins in the recent experience of advanced capitalism"
20h00: DINNER

Friday 17 October

MORNING SESSION: 9h30-13h
9h30-10h15 : C. Depoortère (Université de Paris 8), J.T. Ravix (Université de Nice/Sophia Antipolis)
"The Classical theory of international trade after Sraffa"
10h15-11h : Guido Erreygers (University of Antwerp)
"Renewable resources in a long-term perspective: the corn-tuna model"
11h-11h30 : coffee break
11h30-12h15 : Carlo Benetti, Christian Bidard, Edith Klimovsky, Antoine Rebeyrol (Université de Paris Ouest et UAM-Mexico)
"Temporary disequilibrium and money in a Classical approach"
12h15-13h : S.M. Fratini, A. Naccarato (Roma Tre University)
"The gravitation of market prices as a stochastic process"
13h-14h15 : LUNCH BREAK
AFTERNOON SESSION: 14h15-17h45
14h15-15h : N. Garbellini, Luigi Pasinetti (Università Cattolica del Sacro Cuore, Milano)
"From Sraffa: backwards, to a better understanding of Marx's Values/Prices 'tranformation'; and forward, to the novel view of growing economic systems"
15h-15h45 : Enrico Bellino (Università Cattolica del Sacro Cuore, Milano)
"The 'Core' and the 'Natural system': a Comparison between two Perspectives in the Modern Classical Approach"


Comité de Organización

  • Carlo Benetti, Université Paris Ouest Nanterre La Défense
  • Christian Bidard, Université Paris Ouest Nanterre La Défense
  • Maria Breidy, chargée de la valorisation de la recherche, laboratoire EconomiX UMR 7235, Université Paris Ouest Nanterre La Défense
  • Jean Cartelier, Université Paris Ouest Nanterre La Défense
  • Ghislain Deleplace, Université Paris 8
  • Antoine Rebeyrol, Université Paris Ouest Nanterre La Défense
  • Olivier Rosell, Université Paris Ouest Nanterre La Défense

Comité Científico

  • Richard Arena, Université de Nice Sophia Antipolis
  • Carlo Benetti, Université Paris Ouest Nanterre La Défense
  • Christian Bidard, Université Paris Ouest Nanterre La Défense
  • Jean Cartelier, Université Paris Ouest Nanterre La Défense
  • Ghislain Deleplace, Université Paris 8
  • Antoine Rebeyrol, Université Paris Ouest Nanterre La Défense
  • Annalisa Rosselli, Université de Roma Tor Vergata
  • Bertram Schefold, Goethe Universität, Frankfurt
  • Takashi Yagi, Meiji University (Japon)

4/10/2014

Thomas Piketty, the Future of Capitalism and the theory of Distribution: a Review Essay

Centro di Ricerche e Documentazione Piero Sraffa 


CSWP 7 (October 2014)

Author Tony Aspromourgos

Keywords classical economics, functional distribution, Keynesian economics, Piero Sraffa

JEL B51, D31, D33, E12

This essay reviews Thomas Piketty’s Capital in the Twenty-First Century (2014). The focus is upon the conceptual framework and theoretical interpretation of the empirical findings assembled in the book, rather than those empirical findings themselves (which are, in any case, broadly incontestable). The core theoretical logic of the distributional dynamics is explained and subjected to scrutiny with respect to the theory of distribution in particular, but also the theory of growth.

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22/9/2014

El Extraño y Atávico Caso del Monetarismo en la Argentina



Por Alejandro Fiorito*



Gráfico 1 Fuente: Mecon, mensual, 2003-2013

La imagen de una “maquinita” que imprime billetes al impulso de las necesidades del gobierno de turno, es casi un argumento obligado en un ascensor, en la cola de un banco o en un taxi, como referencia a una obvia implicación inflacionaria de sentido común en la Argentina.

Aunque trascendiendo la vulgata y a pesar de ser la inflación un tema demasiado debatido en nuestro país, existe y persiste una confusión básica entre correlación y causación del nivel de precios y la cantidad de dinero que da pábulo a la versión popular. 

La relación observada en el primer gráfico entre cantidad de circulante (M3) (o diversos agregados monetarios) y el nivel de precios (IPC) para la argentina es un dato que nadie puede negar desde que en una economía moderna las transacciones se pagan con dinero. La dificultad reside en demostrar la fortaleza de la cadena causal entre las variables en una dirección (de M a P) y no en otra (de P a M).
Por caso, con la misma lógica que subyace en este tan extendido aserto monetarista, el siguiente gráfico podría ser leído con la implicación que la inflación (IPC) genera crecimiento (Pib).

 
Gráfico 2 Fuente: Ferreres, 2010 anual 1980-2013


En economía, como en otras disciplinas, aún con altísima correlación, como sugieren los gráficos, las causalidades suelen resultar espurias[1] o sin sentido y por ello no es tan simple demostrar una hipótesis. Ese es el caso de la tan difundida interpretación monetarista de la inflación. 

Frecuentemente diversos analistas económicos, trocan confusamente a la demanda en general y al gasto público en particular por el acto de “emisión monetaria”, como si el acto mismo de emitir moneda tuviese alguna acción causal per sé. 

Omitiendo entonces que la acción del banco central normalmente obedece a las demandas de los agentes privados y públicos, conformando lo que actualmente en todo el mundo -academia y bancos centrales- se considera como endogeneidad del dinero (aún en los casos donde la base monetaria resulte parcialmente exógena).

En efecto, aún las explicaciones, que distan de ser heterodoxas, como las de Blinder (1997), Taylor (1999) y Romer (2000), han definido un “nuevo consenso” macroeconómico donde el dinero es “endógeno” y donde los bancos centrales sólo determinan la tasa de interés efectiva a la que prestan dinero pero no controlan el dinero en circulación. De esta forma, el nuevo consenso macroeconómico reconoce que la tasa monetaria de interés no está determinada por la productividad de los factores de producción, sino fijada exógenamente por el banco central.

Desde una visión alternativa a la convencional, aca, aca y aca el dinero también es endógeno y la tasa de interés exógena. En efecto, la creación monetaria está basada en la demanda solvente de crédito (los bancos centrales no obligan a los bancos privados a prestar a insolventes como podría llegar a deducirse del planteo monetarista de un multiplicador monetario). Por lo que la causalidad esgrimida para la inflación es la inversa: mayores precios impulsados por mayores costos, implican mayores cantidades de dinero.[2] 

Correlación empírica no es causación teórica

Es más, aún si aceptáramos dicha explicación de “emisión” arbitraria y exógena por parte del banco central, no aparecen claros los canales causales por los cuales dicho incremento de dinero haría subir el nivel de precios. Incluso si la hipótesis de exogeneidad del dinero supusiera inflación por “exceso de demanda” con la idea del dinero como un bien más, dicha explicación fallaría en no tener en cuenta que:

1-las economías capitalistas transitan un normal estado de uso no pleno de su capacidad productiva ni de recursos;
2-en dichas economías se manifiesta una oferta flexible a los aumentos de la demanda (el producto potencial se mueve con el producto efectivo); ACA
3-existen canales de esterilización, por los cuales los bancos centrales regulando las tasas de interés logran vender bonos y letras del tesoro;
4-y finalmente, en el caso específico de nuestro país, que hoy transitamos por niveles mínimos en los últimos años del  grado de  utilización de la capacidad productiva.

Lo que en el actual contexto económico de nuestro país sí podría suceder es que un “excedente de pesos no deseados” puede probablemente volcarse hacia activos como la compra de divisas y lograr en algún caso agudizar la restricción externa. En ese sentido, el "exceso" monetario en pesos debido a un diferencial nominal de tasas de interés negativas (y no a "emisión"), podrá generar alza de precios sólo si presionara sobre las reservas del banco central, (vía compra de divisas o principalmente por mayores importaciones inducidas) y lo obligara a una depreciación de la moneda doméstica. Pero otra vez, el canal inflacionario sería por costos (tipo de cambio) y no por “exceso de demanda”.

Existen por supuesto regresiones y correlaciones abonando la explicación alternativa donde mayores costos, implican mayores precios y por lo tanto una demanda de mayor cantidad de dinero. También existen para la Argentina (evidentemente, la puja distributiva entre salarios-tasa de ganancia y el tipo de cambio son los causantes de la elevación de costos que impactan sobre el índice de precios)[Aca]

Lo que debe quedar claro es que la causalidad sólo puede ser argumentada y fundamentada por medio de la teoría económica, en tanto cualquier resultado econométrico a lo sumo podrá ofrecer correlaciones sofisticadas, pero simplemente como sustento de una argumentación teórica coherente y cuya cadena causal sea plausible de ser observada. 

Realizar afirmaciones de causalidad en base a regresiones y correlaciones sin elucidar los canales efectivos de transmisión, solo hace perdurar un diagnóstico equivocado de las causas de un fenómeno. Aunque como muchas creencias pueda ser avalado masivamente.




*Economista y Profesor  de la Universidad Nacional del Luján

Original: El Economista

19/9/2014

Estimação de um modelo desagregado de inflação de custo para o Brasil

Ricardo Summa
Professor do Instituto de Economia da UFRJ,
Membro do Grupo de Economia Política
Bolsista IPEA
Julia Braga
Professora da Faculdade de Economia da UFF
Bolsista IPEA



Resumo
No presente artigo buscamos modelar a dinâmica da inflação brasileira desagregada sob a ótica da inflação de custos levando em conta o fato que existe uma interdependência nas cadeias produtivas que se reflete na inflação do Índice Agregado de preços ao consumidor. Os resultados encontrados ao estimar as formas reduzidas das equações desagregadas de inflação mostram (1) que é difícil associar pressões de demanda com a inflação; (2) que a taxa de câmbio e a inflação importada em US$ em conjunto afetam todos os itens desagregados da inflação (pelos produtos tradables e os custos dos bens non tradables, inclusive serviços; (3) que o custo financeiro foi significativo na explicação da inflação dos industrializados; (4) a relação de exogeneidade entre inflação de alimentos e o indicador de demanda, segundo vendas no varejo, é contrária ao esperado, no sentido de que um aumento (queda) na inflação de alimentos é que explica uma queda (aumento) nas vendas do varejo; (5) que a inércia da inflação de serviços parece ser maior que as demais. Esse último resultado é interpretado pelo fato do setor serviços ser basicamente não-comercializável, com crescimento da produtividade mais baixo e com os salários mais vinculados ao mínimo, que teve um forte componente de reajuste acima da inflação por motivos de política econômica no período recente.

Abstract
In this paper we model the Brazilian disaggregated inflation dynamics from the standpoint of cost-push inflation and estimate this disaggregated inflation model in its reduced form, in order to discuss the different patterns of behavior of each disaggregated inflation index. We found the following results (1) that it is difficult to associate systematically demand pressures with inflation, (2) the exchange rate and imported inflation in US$ together affect all items of disaggregated inflation, including services (with tradable goods through external competition and with non-tradable goods through costs channel) (3) that inflation inertia in services appears to be larger than in the other sectors, which can be interpreted by the fact that the service sector is basically non-tradable, with low productivity growth and which wages are more closed related to the minimum wage (which had a strong institutional-political component and was adjusted above overall inflation in recent years).